martes, septiembre 16, 2008

Stand de Archimboldo, en Expotrastiendas 2008.


Eduardo de la Torre y su Ciudad Soñada.

Curva de flotación.

Cuando hallamos el estilo natural, nos encontramos sorprendidos, porque esperamos ver a un actor y nos encontramos con un hombre. Blas Pascal.

Nuestra cuidad occidental, cómo institución política, es bien diferente al recurrente círculo temporal brahamánico/búdico o los imperios de Confucio, en cuanto a escenario y regulador de premisas centrales de la conducta humana .
Su representación debería guardar relación con las acciones referidas al hecho social:la urbanidad.
Esas precisas maneras establecidas de la corrección y la gracia, conducentes al respeto y consideración hacia los otros con-ciudadanos.
Bandas de contención del comportamiento que, a su vez, reinventan la ciudad, conforme al progreso y a las rebeldías que ensanchan toda especie de límites.
El tiempo, la ambición y el conocimiento hicieron el resto a través del tiempo: el arte expone a numerosas ciudades cómo agrupamiento de placidez encantadora o vastas escalas de locura: tal los afiches de la Metrópolis de Fritz Lang, los óleos italianos de los bridges de Londres o los abominables registros de Goya o de Dresde.
Los satélites actualmente nos muestran el mapa real de la materia edificada en su obsesivo catastro.
Huimos de nuestro prontuario pastoril y nos adentramos en las torres que, cómo siempre, de alguna manera están ligadas a la guerra.
La ciudad ideal de Eduardo De La Torre, produce su propio ritmo expansivo en la curva vital que su trayectoria describe: homenaje pormenorizado a todos los vanguardismos de la ciencia ficción, el cine y la historieta, con un extraño perfume ritual de todo el conjunto.
Un menaje natural de adoración, al modo de las gloriosas civilizaciones americanas antes de las Invasiones Españolas: una ciudad/rostro reflejo del cosmos.
La geometría aplicada al arte expone en el plano materializaciones de bloques rectangulares, esferas… y un cubo altamente perturbador en el centro de la obra.
Los numerosos derrames exponen la vida que surgen semiclandestinamente, el drama muestra su rostro líquido.
La representación humana, dentro del cubo agujero negro y en otras esferas flotantes son la imagen de la mujer en contraposición a lo rigurosamente material.
La consciencia y naturaleza real de las cosas es atributo exclusivo del espectador: acaso el cubo y las ninfas ambiguas nos narran contradicciones e interrupciones que gobiernan a los humanos, a las metrópolis y al hecho representativo del arte.
La metáfora geométrica es el modo de evolución de la narración visual y formal de la ciudad y la organización natural de los cuerpos contrastantes.
Situación de tiempo sesgado, por esas mujeres perturbando y resignificando las diversas flotaciones.
Somos forma, pero también somos informes vivientes de lo pensado y lo por pensar: Borges insistiría en una cifra cabalística: solución siempre probable que seguramente
engendrará otro misterio desafiante.
Cifra certera, qué, para cada uno, seguramente será distinta: tantas son siempre las formas de percibir la perfección y el amor de lo visible cómo las flotaciones probables en medio del espacio sideral.

Jorge Porcel De Peralta, Septiembre de 2008.

3 comentarios:

Constanza dijo...

Hola!
Y las fotos de Vinos y Bodegas???
Saludos
Connie Paulos

ieraki dijo...

Esperando ansiosos la captura en la fiesta del viernes 19, electro in love!
Cuando será?

.::^La-Lu^::. dijo...

Hola...somos la gente de PROYECTO ALASKA...los de blanco que volantean en Corrientes... Y las fotos??? Si podes subilas o mandalas a proyectoalaska@yahoo.com.ar o encontranos en FACEBOOK
Saludos y GRACIASSSSS!!!!!